A diferencia de los peces y crustáceos en su ambiente natural, los cultivos acuícolas comerciales tienen escasas alternativas de obtención de una dieta altamente balanceada de nutrientes específicos para el funcionamiento óptimo del metabolismo y la salud animal. Por consiguiente, los cultivos dependen en gran medida de la disponibilidad de dietas especializadas de excelente valor energético y composición nutricional que ayuden a generar bajos factores de conversiones alimenticias (FCR) e induzcan el crecimiento rápido para que el productor pueda obtener los más bajos costos de producción (PC).

Producciones con elevadas conversiones genera un impacto negativo de facto en la biomasa donde los factores más comunes son el desbalance de la biodisponibilidad de nutrientes específicos de las proteínas y energías requeridas para la obtención de una buena digestibilidad, el mantenimiento del metabolismo basal (respiración, transporte de iones y metabolitos, constituyentes de la rotación de la masa muscular y la circulación sanguínea), la excreción de amonio a través de las branquias y síntesis del ácido úrico de los animales. En muchos casos la escasa digestión y asimilación del alimento es ocacionada por factores asociados a la calidad y el equilibrio de los aminoácidos, ácidos grasos esenciales, macro y micro minerales, vitaminas liposolubles e hidrosolubles.

Adicionalmente una errónea estrategia de alimentación puede originar la pérdida significativa de energía por medio de la producción del calor y heces fecales en grandes cantidades cuya consecuencia implica la degradación del ambiente acuático que a su vez aumenta la competencia, estrés y mortalidad masiva de los animales.

A continuación se destacan algunas consideraciones críticas que generan un deficiente crecimiento y existencia de altos factores de conversiones alimenticias (FCR):

•  Deficiente control de la saciedad.

•  Deficiente régimen alimenticio.

•  Condiciones ambientales que llevan a un efecto negativo en la ingesta del alimento, como son las bajas de oxígeno, temperaturas extremas, etc.

•  Régimen deficiente de cosechas.

•  Proporción deficiente de proteínas/energías.

•  Equilibrio o disponibilidad deficientes de los aminoácidos y ácidos grasos esenciales.

•  Calidad o digestibilidad deficientes de los ingredientes.

•  Particulas del alimento con mucho polvo o partidos.

•  Gralunometrías no específicas del pellet demasiadas grandes, pequeñas o mezcladas.

Por otro lado, si el productor acuícola emplea alimentos de baja calidad que no son consumidos o digeridos en su totalidad, están propensos a desarrollar aceleradamente materia orgánica o desechos de carbono particulado en demasía. Como ejemplo podemos destacar los factores ocacionados por el alimento descompuesto por los efectos de la hipercolación o problemas de hidroestabilidad del pellet, el exceso de fecas, seudofecas y materia orgánica disuelta en el agua debido a la mala digestión y comportamiento deficiente del metabolismo.

Entre las consecuencias mas inmediatas se encuentra el aumento de nutrientes en el agua, la producción primaria (eutroficación) que genera un crecimiento explosivo de microalgas y la acumulación de la macrofauna bentónica en el fondo de las piscinas. Asimismo los desechos crean un efecto químico que aumenta el contenido de carbono orgánico, nitrógeno y fósforo que impacta considerablemente el gasto de oxigeno disuelto y la variación de otros parámetros críticos del cultivo. La acumulación de desechos en el fondo afecta la viabilidad del cultivo ya que se induce la emanación de gases (metano o ácido sulfhídrico) y la creación de substratos de bacterias aeróbicas heterotróficas, que al metabolizar las proteínas del alimento descompuesto producen grandes cantidades de amonio. Elevados niveles de amonio en el agua limita el crecimiento por medio de la disminución directa de los niveles de oxígeno disuelto que afecta la salud de animales y los hace más propensos a contraer enfermedades.

Para lograr efectos positivos el alimento es considerado uno de los renglones estratégicos más importantes para asegurar el éxito del acuicultor. Por ende, es necesario que los peces o crustáceos sean alimentados con una formulación óptima que tome en cuenta el sistema digestivo e inmunológico de la cada especie a cultivar y las condiciones físico-químicas imperantes del medio ambiente y la actividad acuícola en particular.